Sabado 29 Jun 2013 | 11:50 am
En una carta fechada el 15 de junio, Cristina se dirigió al pontífice de manera llana e informal, y confesó que no quiso enviar una carta protocolar como solía realizar la Cancillería o la Secretaría de Culto de la Nación. "Me mandaron un modelo de carta que parecía escrita en el siglo XIII", redactó.
En su lugar, la mandataria quiso dirigirle una carta en forma directa aceptando las normas de cortesía: "Me tomé la licencia de dirigirle una carta (acepté que fuera dirigida a Su Santidad bla, bla, bla). Tampoco es cuestión de no aceptar nada. Mi idea era encabezar [la carta] con su nombre, como usted prefiere, pero me dijeron «no presidenta»".
"Bueno, ya está -prosigue-. ¿Tienen razón? La verdad que no sé. Pero tampoco era una cuestión de pelear. Hasta siempre y cuídese. Tome mate. Usted me entiende".
"Así que Feliz Día del Pontífice. Espero que le haya llegado el cuadro con los sellos postales conmemorativos de su pontificado y el sobre con el ya célebre mate", concluye la Presidenta de la Nación.+


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